lunes, 18 de noviembre de 2013

Soñar es gratis...

El día sábado amanecí con aquella sensación de que el mundo tiende a terminar...
Sentía que ese poco de mi que a veces trato de rescatar trataba de huir de mi y aferrarse a la nada, lejos..muy lejos. Cuando tu cuerpo ya no es parte de ti y tu cabeza juega trucos como si la vida ya no hubiese sido lo suficientemente cruda, siempre puede haber un poco más. Me veía ido, con un dolor intenso en el pecho, una horrible opresión y el dolor irradiado a la espalda, la sensación de que quedaba muy poco para respirar por última vez y en ese último suspiro gritar tu nombre....
Me faltabas y bien vaya yo a saber si en mi estado de casi conciencia, tirado en la cama, aferrado a la almohada, retorciéndome fui y te dije al oído que te necesitaba, como un susurro del viento y quizá me escuchaste o creíste oírme... y el sueño a consecuencia de un par de pastillas me llevó y ahí caí....
Y en un limbo de oscuridad y sensaciones vagas me perdí...
Creí despertar y leer todo aquello que leí y navegué entre nubes y estrellas, volví a tí y volviste a mí, te soñé, te besé te tuve y te hice mía..una y mil veces por una eternidad.... Y salí a andar por las calles, sintiéndome vivo, corrí, reí, sentí la brisa en el rostro, vi asomarse la luna entre nubes y mirarme a los ojos dejándome soñar..volví a casa con la idea de que estuvieses ahí, esperando aferrarte a mi pecho y apresarte entre mis brazos... Pasos apresurados, respiración agitada, corazón galopante y voy camino a casa, voy llegando amor, subo la escalera, apuro el andar, giro la llave, abro la puerta y...
Y ahí..no hay nada, no estás... Solo está el vacío, el mismo..el de siempre. Tus ojitos en la luna me miraban y me dejaron soñar, pero es solo eso, un sueño. No cuesta nada soñar. Y seguiré en ello.... soñando.





I
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías.

Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde ( repites vanamente ),
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente
para aprender el arte del olvido.

Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.

II
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar.
La vida es corta y aunque las horas son tan largas,
una oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
...y del amor.
La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina...

"1964"
Jorge Luis Borges

No hay comentarios:

Publicar un comentario