miércoles, 23 de octubre de 2013

"Medio y un año de vida" VI Una Breve Pausa

VI Una Breve Pausa


A contar de ello comencé, a lo menos a tener la instancia de poder visitar a mi familia todos los veranos durante el período de vacaciones, sin peros ni excusas. Ahí comprendí quien era ese amigo que me llevaba a veces en enormes camionetas a trabajar fuera de Santiago a modo de paseo, o que los fines de semana por las mañanas me llevaba en bicicleta a la lechería por leche fresca, o con quien solíamos pasar tardes enteras sobre la cama jugando Atari…todo ello, pequeños recuerdos que aparecen a medida que voy redactando estas líneas, son recuerdos difusos en el tiempo, entre mis ires y venires a la capital… Ese mismo hombrecito es el papá de tres medio hermanas en la actualidad, y alguien que a pesar de grandes caídas hoy por hoy se que es capaz de darme un golpecito en la espalda y decirme que siga adelante, tengo tanto recuerdo vagando en la memoria, tanto que prefiero solo dejar ahí, no vale la pena a veces hacer tanta mención de tanto detalle, prefiero no transformar esto en relato de dolor y tortura… tan solo en un conjunto de vivencias de las que hay algo por rescatar…
ubiese entendido nada de ese peculiar lenguaje, pero si, lo entendía. Era un acta de nulidad de matrimonio, la de mis padres.

No pude más que esperar la llegada de mi padre al final del día, inundado en rabia, lleno de dolor al punto de quebrarme por completo, necesitaba una explicación, un por qué??
Llegado el momento, entra por la puerta y me paro decidido frente a él, con el papel en la mano, me mira y lo levanto cerca de su rostro para que lo vea… Me mira, alza la mano y me da una cachetada que me dejó en el suelo…tomó el papel, lo echó al fuego de la cocina a leña, y siguió hacia su pieza…mientras me decía : “no te metas en huevadas”… Me di el lujo de escupir la sangre de esa cachetada sobre una de sus vestimentas de trabajo. Sin más.
Nunca recibí una explicación.


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