“MEDIO Y UN AÑO DE VIDA”
PROLOGO
Dicen que una de las cosas que hay que hacer en el corto
paso que tenemos por la tierra es escribir un libro… En realidad son tres,
tener un hijo y plantar un árbol. La idea de tener un hijo ya se me hace
bastante lejana, con el tiempo entenderán por qué, plantar un árbol? Quizá
dentro de alguno de mis ratos libres deje caer por ahí una que otra semilla,
pero de cuidarlo ni pensar…además que como van las cosas lo más seguro es que
ni alcance a crecer cuando el terreno donde comience a germinar sea invadido
por la modernidad y por arte de magia “crezca” un edificio en su lugar…. En fin
el tema era escribir un libro porque estoy viendo que queda poco tiempo y
necesito dedicarlo a algo, ahora que aún tengo las ideas y recuerdos vivos,
frescos y no quiero olvidar… Bueno, en realidad espero poder hacerlo en algún
momento (para eso escribo el libro, cuando eso pase lo leo y recupero cada
instante otra vez)
Solía tener una vida de la guardo algunas memorias, pero
éste último tramo ha dejado diluirse en el tiempo muchos momentos, personas,
sueños e imágenes… trataré brevemente de rescatar desde los recodos de mi
memoria algo que pueda resumir éste existir… treinta y tres años de vida de los
que quizá pueda rescatar unas 180 jornadas, medio año, quizá…. Y un año para el
que necesité más vida para vivirle, y sigo necesitando…

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